miércoles, 25 de abril de 2012

Redaccion 2


Cacería
La noticia suscitó un fuerte debate sobre esta práctica y los peculiares gustos del Rey

1.-El fin de semana pasado, el Rey de España se fracturó la cadera cuando se encontraba en medio de un safari en busca de elefantes. Esta noticia, colgada en internet junto con imágenes del monarca al lado de animales muertos, recorrió el planeta en poco tiempo y suscitó un fuerte debate  sobre esta práctica y los peculiares pasatiempos del soberano español.
2.-El accidente ocurrió en Botswana, uno de los países más fascinantes del sur de África. En los medios pronto se aclaró que las acciones del Rey no sólo eran legales, sino que incluso se realizaban bajo criterios de sostenibilidad, por cuanto en ese país africano existen cerca de 130 mil paquidermos, cuya tasa de crecimiento (5%) es controlada con ese tipo de “aventuras”, para evitar conflictos de territorialidad con las comunidades locales. No obstante, este comportamiento provocó indignación entre propios y extraños, principalmente por dos motivos.
3.-En primer lugar, porque mientras en España la gente luchaba con la peor crisis económica de las últimas décadas (con una tasa de desempleo que bordea el 25% y recortes millonarios en las prestaciones sociales de salud y educación), su Jefe de Estado se encontraba de vacaciones gastando una millonada, para saciar un extraño gusto por derramar sangre de elefantes, cuyo sacrificio vale desde $us 11 mil si es una cría, hasta $us 70 mil si es un adulto de gran tamaño.
4.-La noticia también causó revuelo porque, casualmente, Juan Carlos I no sólo es el monarca español, sino además el presidente de honor de WWF España (Fondo mundial para la vida salvaje, por sus siglas en inglés) desde su creación en 1968, una de las organizaciones de conservación de la naturaleza más importantes del mundo. Y es que por donde se mire, ese su gusto por matar mamíferos (además de elefantes, ha cazado osos, bisontes, búfalos, tigres…) va en franca contradicción con la visión de WWF, cuya labor se sostiene bajo criterios de respeto hacia el medio ambiente y la vida animal. Por ejemplo, en el blog Vientos de Brasil (difundido por el diario español El País), una maestra de escuela  se preguntaba, apesadumbrada, cómo iba poder explicarles a sus alumnos, “que aman tanto a los animales”, que su Rey estaba en África matando elefantes.
5.-Con todo este revuelo, el monarca se vio obligado a pedir disculpas por su comportamiento. Para tal efecto, escogió una sencilla frase: “Lo siento mucho. Me he equivocado y no volverá o ocurrir”. Mientras unos intentan llenar los vacíos dejados por esta ambigua disculpa, otros esperan acciones concretas que refuercen las palabras del Rey, como por ejemplo la donación de su refinada colección de escopetas a un museo. Este gesto serviría para que sus descendientes y seguidores comprendan que no hace falta matar por deporte para disfrutar la vida.


Análisis párrafo por párrafo del editorial de La Razón fecha 21 de Abril 2012
                              
1.-En el primer párrafo se plantea el problema el hecho trascendental el cual involucra como actor principal al Rey español, y su gusto por asesinar elefantes en plena crisis económica que atraviesa su país.

2.-En el segundo párrafo se desglosa con detalle el lugar y el motivo (se lo podría decir) por el cual el rey Español asesina elefantes, se puede observar en este  párrafo que tratan de limpiar el nombre del rey español y tratan de minimizar  y justificar el hecho.

3.-Se observa en el tercer párrafo que el editorialista toma a la sociedad española en su actual decadensia, ya que mientras el Rey está matando animales por gusto, su país vive la peor crisis económica, y ya se puede identificar la posición que toma el editorialista.

4.-El editorialista toca a fondo el tema de la cacería de animales y realiza una crítica a los gustos del Rey Español, ya que este es el presidente del Fondo mundial para la vida salvaje, el cual respeta la vida animal, realiza una contradicción con la labor que desempeña sus actitud el cual deja poco que desear, ya que es el primero en derramar sangre animal e inocente.

5.-Desde i punto de vista la conclusión tiene  relación con la introducción de los editoriales una respuesta directa a la formulación del problema de la cacería.
Debemos respetar la vida de los animales y no matarlos por gusto, y las sanciones deben ser graves ,sin importar cual sea el statu que ocupa el infractor.