Cacería
La noticia suscitó un fuerte debate sobre esta
práctica y los peculiares gustos del Rey
1.-El fin de
semana pasado, el Rey de España se fracturó la cadera cuando se encontraba en
medio de un safari en busca de elefantes. Esta noticia, colgada en internet
junto con imágenes del monarca al lado de animales muertos, recorrió el planeta
en poco tiempo y suscitó un fuerte debate sobre esta práctica y los
peculiares pasatiempos del soberano español.
2.-El
accidente ocurrió en Botswana, uno de los países más fascinantes del sur de
África. En los medios pronto se aclaró que las acciones del Rey no sólo eran
legales, sino que incluso se realizaban bajo criterios de sostenibilidad, por
cuanto en ese país africano existen cerca de 130 mil paquidermos, cuya tasa de
crecimiento (5%) es controlada con ese tipo de “aventuras”, para evitar
conflictos de territorialidad con las comunidades locales. No obstante, este
comportamiento provocó indignación entre propios y extraños, principalmente por
dos motivos.
3.-En primer
lugar, porque mientras en España la gente luchaba con la peor crisis económica
de las últimas décadas (con una tasa de desempleo que bordea el 25% y recortes
millonarios en las prestaciones sociales de salud y educación), su Jefe de
Estado se encontraba de vacaciones gastando una millonada, para saciar un
extraño gusto por derramar sangre de elefantes, cuyo sacrificio vale desde $us
11 mil si es una cría, hasta $us 70 mil si es un adulto de gran tamaño.
4.-La
noticia también causó revuelo porque, casualmente, Juan Carlos I no sólo es el
monarca español, sino además el presidente de honor de WWF España (Fondo
mundial para la vida salvaje, por sus siglas en inglés) desde su creación en
1968, una de las organizaciones de conservación de la naturaleza más importantes
del mundo. Y es que por donde se mire, ese su gusto por matar mamíferos (además
de elefantes, ha cazado osos, bisontes, búfalos, tigres…) va en franca
contradicción con la visión de WWF, cuya labor se sostiene bajo criterios de
respeto hacia el medio ambiente y la vida animal. Por ejemplo, en el blog
Vientos de Brasil (difundido por el diario español El País), una maestra de
escuela se preguntaba, apesadumbrada, cómo iba poder explicarles a sus
alumnos, “que aman tanto a los animales”, que su Rey estaba en África matando
elefantes.
5.-Con todo
este revuelo, el monarca se vio obligado a pedir disculpas por su
comportamiento. Para tal efecto, escogió una sencilla frase: “Lo siento mucho.
Me he equivocado y no volverá o ocurrir”. Mientras unos intentan llenar los
vacíos dejados por esta ambigua disculpa, otros esperan acciones concretas que
refuercen las palabras del Rey, como por ejemplo la donación de su refinada
colección de escopetas a un museo. Este gesto serviría para que sus
descendientes y seguidores comprendan que no hace falta matar por deporte para
disfrutar la vida.
Análisis párrafo por párrafo del editorial de
La Razón fecha 21 de Abril 2012
1.-En el primer párrafo se plantea el
problema el hecho trascendental el cual involucra como actor principal al Rey español,
y su gusto por asesinar elefantes en plena crisis económica que atraviesa su país.
2.-En el segundo párrafo se desglosa
con detalle el lugar y el motivo (se lo podría decir) por el cual el rey
Español asesina elefantes, se puede observar en este párrafo que tratan de limpiar el nombre del
rey español y tratan de minimizar y
justificar el hecho.
3.-Se observa en el tercer párrafo
que el editorialista toma a la sociedad española en su actual decadensia, ya
que mientras el Rey está matando animales por gusto, su país vive la peor
crisis económica, y ya se puede identificar la posición que toma el
editorialista.
4.-El editorialista toca a fondo el
tema de la cacería de animales y realiza una crítica a los gustos del Rey Español,
ya que este es el presidente del Fondo mundial para la vida salvaje, el cual
respeta la vida animal, realiza una contradicción con la labor que desempeña
sus actitud el cual deja poco que desear, ya que es el primero en derramar
sangre animal e inocente.
5.-Desde i punto de vista la conclusión
tiene relación con la introducción de
los editoriales una respuesta directa a la formulación del problema de la cacería.
Debemos
respetar la vida de los animales y no matarlos por gusto, y las sanciones deben
ser graves ,sin importar cual sea el statu que ocupa el infractor.
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